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Ryan, el niño que quitó la sed a medio millón de africanos...

Los niños sin duda son los mejores MAESTROS que unadulto puede tener, ésta es una buena prueba de ello, disfrútenla

"Ryan Hreljac, Canadá (3/5/1991) tenía sólo 6 años cuando decidió poner en orden su pequeño mundo. Si él podía disponer de agua potable abriendo un pequeño grifo ¿Por qué al otro lado del planeta no podían hacer lo mismo?. Con esta lógica aplastante, modelo y ejemplo fagocitador de otros proyectos considerados adultos, nació de sus manos “Ryan’s Well” la empresa más fascinante que un niño de su edad haya emprendido jamás. Fue tal el empeño que hoy, con tan sólo 17, preside una de las mayores ONG para la implantación de modelos de desarrollo en la crisis de agua. Desde entonces y hasta ahora ha dado servicio de agua potable a 577,640 personas.
Lo que convierte esta entrañable historia en un ejemplo para nuestro legado heroico es la precocidad, el empeño y la perseverancia de un niño de tan sólo 6 años por imponer sus ‘crudas’ convicciones. El magnetismo de sus acciones ha contagiado a miles de empresas y personas mayores que él, tal vez humilladas en la comparación objetiva. Todo ello ha permitido, a través de lo que Ryan describe como el “Ripple Effect” (efecto Onda); que el sueño de un niño por tener “Agua potable para todos” se convierta, poco a poco en realidad.
No se trata de la típica campaña publicitaria orquestada bajo manta de alguna sociedad católica pro-vida. Es, simplemente, el recuerdo adulto de la lección infante que nos enseño en su día el mismísimo Saint-Exupéry a manos de su “Principito”
La historia.
Un día del inolvidable invierno de 1998, en Kemptville (Ontario) localidad natal de Ryan, la profesora del Colegio St. Michael, Mrs Nancy Prest estaba dando una pequeña charla a su clase de primer grado sobre las condiciones y salubridad de los estudiantes de su misma edad que vivían en África. Preguntó a sus alumnos si sabían cual era la primera causa de muerte entre sus homónimos los africanos. Todos los niños convencidos de que era la escasez de alimentos se sorprendieron al saber que es la mala calidad del agua que beben lo que diezma las aulas de sus ‘antípodas‘.
Ryan Hreljac quedó muy extrañado por la falta de ‘agua limpia’ y preguntó a Nancy cuanto costaba un grifo en África. Mrs Prest, desconcertada, anticipó a Ryan una cifra que había leído en algún documento: 70 dólares por una bomba extractora. Ese mismo día al llegar a casa, Ryan, que todavía estaba aprendiendo a conocer el valor monetario de las cosas; pidió a su madre el dinero para comprar un grifo y enviarlo por correo.
Susan, la primera persona que padeció el ‘Ripple Effect’, ignoró entre la burla y el desconcierto las inquietudes de su hijo. Pero Ryan insistió durante toda la semana sobre el dinero e incluso le propuso hacer las tareas domésticas durante todo un año para ganarse la posibilidad de decidir qué hacer con un primer sueldo.
“No lo entiendes mamá”, dijo, con lágrimas llenando sus ojos. “Los niños están muriendo simplemente por no tener agua limpia!”
Su madre, aceptó el reto, a sabiendas de la escasez de constancia en un niño de su edad . Ryan aspiró, limpió las ventanas y con mucha determinación, trabajó pacientemente y ahorró cada moneda dentro de una lata vieja de galletas. Su madre, cómplice del juego que no del propósito, le anticipaba las monedas ganadas en tarea. Sus dos hermanos se implicaron en el proyecto pero pronto claudicaron ante tanta bendita tozudez. Ryan hizo todas las tareas que le permitía su corta estatura desde enero de 1998 hasta finales de abril.
Susan acompañó entonces a su hijo a la oficina de la Watercan para entregar sus ahorros. La directora ejecutiva Nicole Bosley explicó al encorbatado niño que con 70 dólares solamente se puede adquirir una bomba de mano. Para perforar un pozo se necesitarían unos 2.000. A lo que Ryan contestó:
¿Tendré que hacer más quehaceres entonces?
Nicole Bosley, nuestra segunda cautiva del ‘Ripple Effect’, convenció a sus superiores y a la Agencia de Desarrollo Internacional de Canadá para pagar la factura del pozo a medias con Ryan. Lo que dejaba la cifra en 700 dólares de ‘trabajos forzados’ en el hogar de los Hreljac. Una familia de clase media-baja con recursos económicos limitados.
Inmediatamente la onda del ‘Ripple Effect’ se propagó por la comunidad y vecindad de Ryan quien no tardó en recolectar el dinero suficiente para la inversión de su primer pozo. La Watercan concedió entonces una entrevista a Ryan con Gizaw Shibru, el director para Uganda de todos sus programas de acción. Ambos eligieron la escuela de Angolo en Otwal como el destino del pozo, una localidad al norte del país azotada por el SIDA y la sequía donde 1 de cada 5 niños moría antes de cumplir la edad de Ryan.
Pero la ambición de Ryan no quedó a expensas de las voluntades adultas. Cuando se enteró que los pozos se perforaban a mano transformó su renovada obsesión en una nueva onda cautivadora en busca de los 25.000 dólares que costaba un taladro móvil. Su madre atrapada entre el orgullo y la devoción consiguió una entrevista a través de su amigo periodista Puddicombe Derek para el periódico ‘Ottawa Citizen‘ que desembocó en un documental para la TV y la llegada de cheques y donaciones desde todos los puntos del país.
Mientras, en su clase, la profesora Nancy inició un intercambio de cartas con los alumnos de la escuela de Uganda:
…Querido Ryan, me llamo Akana Jimmy. Tengo 8 años. Me gusta el fútbol. Nuestra casa está hecha de hierba. ¿Como son en los EEUU? Tu amigo, Akana Jimmy.
Ryan contestó con:
…Querido Jimmy, Debe ser fantástico tener una casa hecha de hierba. Tengo 8 años. ¿Bebes agua de mi pozo todos los días? ¿Cuál es tu materia preferida en la escuela? Iré a Uganda cuando tenga 12 años. Mi casa está hecha de ladrillos[.. .] Escríbeme pronto. Tu amigo Ryan.
La carta adjuntaba una fotografía de Jimmy. Un estudiante con una historia también cautivadora que había logrado escapar de las garras del Ejército de Resistencia del Señor o LRA. Durante semanas Ryan adoptó como suya la imagen de su nuevo amigo. ¿Podría reunirme con él? se preguntaba. Susan y su marido pensaron que quizás, algún día, podría permitirse un viaje. Tal vez cuando Ryan cumpliera los 12. Pero Ryan no podría esperar tanto. Pronto, el efecto rebote de la siguiente onda atrajo a un adinerado ejecutivo del barrio que donó a los Hreljac su tarjeta de puntos aéreos, recolectados en sus infinitos viajes, lo que permitió a Ryan viajar a conocer a su nueva alma gemela.
En el mes de julio de 2000 Ryan llegó a la ciudad de Otwal acompañado de sus padres. 5.000 niños le esperaban coreando su nombre.
“¡Saben mi nombre!!”, dijo asombrado. “Todos los que viven a 100 kilómetros saben tu nombre, Ryan” dijo Gizaw Shibru.
Al final del pasillo humano le esperaba su amigo Jimmy. Éste agarró de la mano a Ryan y se lo llevó a ’su’ pozo para que pudiera cortar la cinta.
Inauguraba entonces el primero de los 432 pozos que a través de 15 países (fundamentalmente en África) ha perforado con las inversiones de su Fundación. "
PaginawebdeRyan:
http://www.ryanswel l.ca
 

“Juan, el loco de las flores”

(Por Julio Andrés Pagano)

Cuenta una historia que en la Tierra hubo un hombre que vivió de manera rutinaria y murió lejos de los aplausos y los reconocimientos públicos, sin embargo ayudó a que millones y millones de personas pudiesen vivir en paz.

No se sabe cuál era su apellido. Se lo conoció como “Juan, el loco de las flores”. Hay quienes afirman que era hijo único y quedó huérfano desde muy joven. Dicen que eso fue lo que le imprimió a su mirada una profunda melancolía, que daba a sus grandes ojos marrones un tinte muy especial.

Se desempeñó como empleado del Estado. Su tarea era rutinaria, asfixiante en algunos casos. Día tras día atendía largas colas de quejas que parecían calcadas. Soportar una carga vibracional tan densa era un tortuoso ritual deshumanizante. Sin embargo, Juan sabía que al menos de ese modo podía pagar sus cuentas a fin de mes, y eso lo animaba a juntar coraje para levantarse de la cama y regresar al trabajo cada mañana.

Muchas veces se preguntaba cuál era el sentido de su vida, ya que todo parecía transcurrir dentro de un círculo que conducía a más y más de lo mismo, sin embargo no encontraba la respuesta. Su barrio era gris, lleno de smog e incesante ruido. Vivir en la zona céntrica de una enorme ciudad tenía sus beneficios a la hora de transportarse, pero restaba calidad de vida. Casi no cruzaba palabras con sus vecinos, porque todos estaban apurados corriendo detrás de sus deseos.

Entre tantos edificios modernos, su modesta casa parecía aún más pequeña. Por su estilo antiguo, era como si en ese punto de la gran urbe, el último recuerdo de lo que en su tiempo fue un pintoresco barrio se resistiese a morir aplastado por la alocada indiferencia de la modernidad.

Juan tenía una pasión: amaba las flores. No sabía bien por qué, pero sentía que ellas eran la razón de su existencia. Nunca antes se vio a un hombre que tuviese tanta gracia y delicadeza a la hora de cuidar las plantas. Su jardín era único, especial. Todo lo que allí había parecía brillar. Si alguien tuviese que ejemplificar cómo sería el paraíso, sin dudas mostraría ese jardín. Era la belleza natural llevada a su máxima expresión. Parecía un verdadero cuadro viviente, en donde el color, la armonía y los aromas se daban cita para danzar en unidad. Verlo inspiraba vida. Sin embargo nadie tenía tiempo para presarle atención, pues quienes por allí pasaban iban envueltos en interminables pensamientos que los hacían moverse de manera mecanizada.

Si no fuese porque tenía que afrontar sus compromisos mensuales, Juan nunca se hubiese separado de sus flores. Cada día, al subir al colectivo que lo llevaba a su trabajo, se sentía morir. Su cuerpo se encorvaba. Caminaba como quien se arrastra. Internamente se resistía a ir cada día a escuchar las protestas de aquellos que de paso aprovechaban y descargaban sus frustraciones cotidianas con la excusa de un mal servicio prestado. Sólo lo salvaba el vívido recuerdo de sus resplandecientes flores.

A medida que sus oídos se abarrotaban de quejas, Juan miraba con insistencia su reloj. Contaba cada segundo. No veía la hora de regresar a su jardín. Necesitaba volver a respirar, necesitaba sentirse vivo. En la oficina sus compañeros de trabajo se burlaban de su manera extraña de comportarse, ya que medio minuto antes de que finalizara la jornada, siempre estaba con el abrigo en la mano esperando para marcar la tarjeta que acreditara su labor.

Ni bien ponía un pie en la calle, su cuerpo se erguía, sus músculos se tonificaban y su andar cobraba un vigor nunca visto. Ni el mejor ilusionista hubiese podido hacer semejante transformación. Se lo podía sentir. Era otro hombre, incluso sonreía. Su enérgica actitud despertó sospechas entre sus compañeros de trabajo, al punto de que un día decidieron seguirlo a ver a dónde iba, ya que no podían creer su comportamiento tan extraño.

“¿Debe ir a ver a su amada?” dijo uno con sorna, sabiendo que era un hombre al que le costaba relacionarse. Tamaña sorpresa se llevaron al ver que apareció rápidamente en su jardín -que daba a la calle-, con un mameluco marrón. Como quien llega a un lugar sagrado, muy lentamente se descalzó e inclinó ante a sus flores y una a una las besó. Luego les contó cuánto las había extrañado y comenzó a cantarles, mientras las acariciaba con dulzura. Esos minutos fueron suficientes para que de ahí en más, Juan fuese llamado “el loco de las flores”.

Su vida transcurrió así, envuelta en la rutina para pagar sus deudas y renaciendo cada vez que su día laboral finalizaba. A los ojos de muchos, su paso por el mundo fue intrascendente. Cualquiera podría afirmar que, de haberla tenido, Juan no cumplió con su misión de vida, ya que -en apariencia- no había hecho nada significativo.

Al día siguiente de su muerte, en las los altos estamentos políticos de su ciudad hubo una reunión secreta para determinar si el país iba a la guerra. En medio de muchas discusiones, el presidente pidió que hicieran un receso, pues necesitaba aclarar su mente antes de tomar la decisión final.

Sin que los demás lo supieran, pidió a su chofer que lo llevara a dar un paseo en su coche blindado. Necesitaba reflexionar en soldad. Quiso el destino que en su recorrido el mandatario pasara frente al jardín de Juan. Como quien queda presa de un hechizo, el presidente no pudo quitar la vista de las flores. En una fracción de segundos, al contemplar tanta belleza y armonía tomó conciencia de que la guerra no era la decisión correcta, pues sólo traería más caos y destrucción.

Cuenta la crónica de ese entonces que por asumir una posición no bélica, el presidente recibió el premio nobel de la paz, y su nombre salió en los medios de todo el mundo. Fue el dueño de todos los aplausos y reconocimientos.

Lo que nunca nadie supo fue que el verdadero gestor de la paz fue Juan, quien gracias a su profundo amor por las flores salvó la vida de millones y millones de personas, que de otro modo hubiesen perecido en la guerra.

Centrado en su corazón y desoyendo toda burla, Juan hizo posible que un pedazo de cielo tocara la Tierra. El no recibió distinción alguna ni tampoco cosechó aplausos. Amó las flores y honró la vida. Sin saberlo, cumplió con su misión. Fue uno de los tantos y tantos héroes anónimos que a diario ayudan a co-crear un mundo lleno de paz y armonía.

Nuestra vida a veces es un poco así, como la de Juan, parece no tener sentido. Sin embargo, si escuchamos la voz de nuestro corazón, por más que no lo parezca, de un modo u otro siempre estaremos haciendo nuestra tarea.

No bajes tus brazos. Seguí confiando. Vos también sos Juan.

lo dicen los cientícos, ya es oficial

Por fin lo dicen los científicos y la prensa.
Un abrazo, confiamos que les guste...

 

MARIO ALONSO PUIG: LO QUE EL CORAZON QUIERE, LA MENTE SE LO MUESTRA 

( Por Ima Sanchís)

ENTRENAR

Hasta ahora lo decían los iluminados, los meditadores y los sabios; ahora también lo dice la ciencia: son nuestros pensamientos los que en gran medida han creado y crean continuamente nuestro mundo.

“Hoy sabemos que la confianza en uno mismo, el entusiasmo y la ilusión tienen la capacidad de favorecer las funciones superiores del cerebro. La zona prefrontal del cerebro, el lugar donde tiene lugar el pensamiento más avanzado, donde se inventa nuestro futuro, donde valoramos alternativas y estrategias para solucionar los problemas y tomar decisiones, está tremendamente influida por el sistema límbico, que es nuestro cerebro emocional. Por eso, lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando”. Hay que entrenar esa mente.

MARIO ALONSO PUIG :Tengo 48 años. Nací y vivo en Madrid. Estoy casado y tengo tres niños. Soy cirujano general y del aparato digestivo en el Hospital de Madrid. Hay que ejercitar y desarrollar la flexibilidad y la tolerancia. Se puede ser muy firme con las conductas y amable con las personas. Soy católico. Acabo de publicar Madera líder (Empresa Activa)

-Más de 25 años ejerciendo de cirujano. ¿Conclusión?

-Puedo atestiguar que una persona ilusionada, comprometida y que confía en sí misma puede ir mucho más allá de lo que cabría esperar por su trayectoria.

-¿Psiconeuroinmunobi ología?

 -Sí, es la ciencia que estudia la conexión que existe entre el pensamiento, la palabra, la mentalidad y la fisiología del ser humano. Una conexión que desafía el paradigma tradicional. El pensamiento y la palabra son una forma de energía vital que tiene la capacidad (y ha sido demostrado de forma sostenible) de interactuar con el organismo y producir cambios físicos muy profundos.

-¿De qué se trata?

-Se ha demostrado en diversos estudios que un minuto entreteniendo un pensamiento negativo deja el sistema inmunitario en una situación delicada durante seis horas. El distrés, esa sensación de agobio permanente, produce cambios muy sorprendentes en el funcionamiento del cerebro y en la constelación hormonal.

-¿Qué tipo de cambios?

-Tiene la capacidad de lesionar neuronas de la memoria y del aprendizaje localizadas en el hipocampo. Y afecta a nuestra capacidad intelectual porque deja sin riego sanguíneo aquellas zonas del cerebro más necesarias para tomar decisiones adecuadas.

-¿Tenemos recursos para combatir al enemigo interior, o eso es cosa de sabios?

-Un valioso recurso contra la preocupación es llevar la atención a la respiración abdominal, que tiene por sí sola la capacidad de producir cambios en el cerebro. Favorece la secreción de hormonas como la serotonina y la endorfina y mejora la sintonía de ritmos cerebrales entre los dos hemisferios.

-¿Cambiar la mente a través del cuerpo?

-Sí. Hay que sacar el foco de atención de esos pensamientos que nos están alterando, provocando desánimo, ira o preocupación, y que hacen que nuestras decisiones partan desde un punto de vista inadecuado. Es más inteligente, no más razonable, llevar el foco de atención a la respiración, que tiene la capacidad de serenar nuestro estado mental.

-¿Dice que no hay que ser razonable?

-Siempre encontraremos razones para justificar nuestro mal humor, estrés o tristeza, y esa es una línea determinada de pensamiento. Pero cuando nos basamos en cómo queremos vivir, por ejemplo sin tristeza, aparece otra línea. Son más importantes el qué y el porqué que el cómo. Lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando.

-Exagera.

-Cuando nuestro cerebro da un significado a algo, nosotros lo vivimos como la absoluta realidad, sin ser conscientes de que sólo es una interpretació n de la realidad.

-Más recursos…

-La palabra es una forma de energía vital. Se ha podido fotografiar con tomografía de emisión de positrones cómo las personas que decidieron hablarse a sí mismas de una manera más positiva, específicamente personas con transtornos psiquiátricos, consiguieron remodelar físicamente su estructura cerebral, precisamente los circuitos que les generaban estas enfermedades.

-¿Podemos cambiar nuestro cerebro con buenas palabras?

-Santiago Ramon y Cajal, premio Nobel de Medicina en 1906, dijo una frase tremendamente potente que en su momento pensamos que era metáforica. Ahora sabemos que es literal: “Todo ser humano, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro”.

-¿Seguro que no exagera?

-No. Según cómo nos hablamos a nosotros mismos moldeamos nuestras emociones, que cambian nuestras percepciones. La transformació n del observador (nosotros) altera el proceso observado. No vemos el mundo que es, vemos el mundo que somos.

-¿Hablamos de filosofía o de ciencia?

-Las palabras por sí solas activan los núcleos amigdalinos. Pueden activar, por ejemplo, los núcleos del miedo que transforman las hormonas y los procesos mentales. Científicos de Harward han demostrado que cuando la persona consigue reducir esa cacofonía interior y entrar en el silencio, las migrañas y el dolor coronario pueden reducirse un 80%.

-¿Cuál es el efecto de las palabras no dichas?

-Solemos confundir nuestros puntos de vista con la verdad, y eso se transmite: la percepción va más allá de la razón. Según estudios de Albert Merhabian, de la Universidad de California (UCLA), el 93% del impacto de una comunicación va por debajo de la conciencia.

-¿Por qué nos cuesta tanto cambiar?

 -El miedo nos impide salir de la zona de confort, tendemos a la seguridad de lo conocido, y esa actitud nos impide realizarnos. Para crecer hay que salir de esa zona.

-La mayor parte de los actos de nuestra vida se rigen por el inconsciente.

-Reaccionamos según unos automatismos que hemos ido incorporando. Pensamos que la espontaneidad es un valor; pero para que haya espontaneidad
primero ha de haber preparación, sino sólo hay automatismos. Cada vez estoy más convencido del poder que tiene el entrenamiento de la mente.

-Deme alguna pista.

-Cambie hábitos de pensamiento y entrene su integridad honrando su propia palabra. Cuando decimos “voy a hacer esto” y no lo hacemos alteramos físicamente nuestro cerebro. El mayor potencial es la conciencia.

-Ver lo que hay y aceptarlo.

-Si nos aceptamos por lo que somos y por lo que no somos, podemos cambiar. Lo que se resiste persiste. La aceptación es el núcleo de la transformació n.

 

hablemos de la muerte... ¡QUÉ MIEDO!... ¿y por qué? ciértamente hay estudiosos en todo el mundo sobre este fenómeno que, en realidad, lejos de ser algo extraño y minoritario, nos afecta a todos por un igual pues, no en vano, es sabido desde el mometo que nacemos, y tenemos un principio en esta realidad espacio-temporal, que, más pronto o más tarde, tendremos un final, esto es un hecho y, no solo eso, es posiblemente el único hecho innegable al menos en una dimensión como digo espaco-temporal, naces-mueres, vienes-vas, es el ciclo de la vida.

Así pues, hablar de la muerte es como hablar del nacmiento, del que  todos ya hemos pasado y que creemos saber mucho, aun cuando en realidad, en el mejor de los casos, en ambos estados, nacer y morir, no son sino relaciones infinitesimales de fechas, datos, estadísticas... pero experiencias del acto mismo de morirse, al 100%, no hay ninguno toda vez que nadie que muere viene y lo escribe.

En una ocasón, un nativo hoppy dijo en un documento interesante "la muerte no es un fin en sí mismo. La muerte es una trascendencia de un estado a otro estado diferente. Cuando uno muere sencillamente es porque su trabajo en esta dimensión ha termnado y, en consecuencia, este traje le viene pequeño y pesado, así pues, lo deja y sigue en otra dimensión distinta". Entendida así la muerte  ciertamente es una visión poética y hermosa de ver la muerte en especial si se trata de la de los demás.

Estas cuestiones se acentúan más cuanto mayor es uno puesto que el final parece ser más obvio que está más próximo. Ahora bien ¿y cuando muere un niño, tal vez de ocho años, o doce? la imcomprensión es máxima ya que gente que ha pasado por esa edad vive... rompe los esquemas de la lógica racional y de nuestra mente espacio-temporal. Pero no deja de ser una ilusión de nuestra mente como lo es espacio y tiempo... a fin de cuentas, en la muerte, los gases de tu cuerpo se van con los gases y los sólidos se diluyen con la tierra,  o es como debería de ser si nos enterrasen como debía ser. ¿Qué muere entonces cuando no  vivimos? nuestra propia consciencia mental. De hecho hay mucha gente muerta en vida cuando no tiene una consciencia real de su propia naturleza viva y otros que fallecieron y sin embargo, sus pensamientos siguen fluyendo como rios por las laderas de las montañas. Así pues vivir... siempre se vive... la vida sigue su camino... puesto que si espacio y tiempo no existen sino en nuestra mente ilusoria, la vida siempre está ahí en su sitio no va ni viene a ninguna parte en ningún mometno, está... sin ser más que vida en estado puro lo demás son connotaciones que le damos para creer que sabemso lo que sabemos y descubirr,finalmetne, como dijo Ortega y Gasset que lo que pasa es que no sabemos qué nos pasa y por eso nos pasa lo que nos pasa.

Vive instensamente cada instante que tienes porque no hay otro igual. En una ocasión le preguntaron al Maestro Dokusho - querido Maestro - ¿Qué es la eternidad? a lo que él dijo "vivir en el ahora siempre, porque siempre es ahora... así se vive eternamente".

Faliz Vida

Masaru Emoto, el agua y el terremoto de Haiti

 

La Gran MAdre que a todos nos alberga, la pachamama sigue rugiendo y de vez en cuando ese rugir hace que las cosas se tornen en tragedias humanas.

Hoy el gran Maestro japonés Masaru Emoto, aquél que con sus cristales  de agua recorrió medio mundo intentando hacernos entender lo que el agua nso decía, nos da muestra desde el punto práctico de hacia dónde vamos en realidad si a edsto no le ponemos remedio drástico.

os lo recomendamos, no solo qu eos lo leais sino que os lo apiiqueis como algo personal para nuestra vida y nosotros mismos.

http://www.pensamientoconsciente.com/?p=5060

 

Mantras: la magia de un sonido...

Mantras: la magia de un sonido...

Hay ocasiones en las que oimos términos que creemos conocer y dominar y que después de un tiempo que damos por hecho tal circunstancia, viene alguna persona y nos sorprende. Este es el caso de un mantra. No hace mucho en uno de nuestros conciertos alguien tuvo la osadía de preguntar algo que la inmensa mayoría pensaba y desearía saber ¿Qué es un mantra? ¿Es util? ¿Tiene utiidad vibracional? ¿Mantra o canto llano? y por ello surge esta breve nota a modo de apunte para segui profundizando.

Un mantra se podía decir que es un "sonido articulado", es decir, un sonido con una potencia vibracioanl importante, al que le articulamos determinadas sílabas para que dicho potencial vibracioanl no se disperse ni se pierda. Todo mantra podríamos decir que tiene que constar de dos elementos claros
- sonido, evidentemente el mantra del silencio también tiene su vibración en sí mismo pero el hecho de obligar a tu cuerpo a emitir un sonido permite qu enuestro ego y con él nuestamente estén desncansando un rato aun cuando sea mínimo. El sonido del mantra, o la recitaión puede ser tal corto como un simple om, o tan extenso como el sutra de la gran sabiduría, según la intención y complejidad d elo que queramos liberar o vibrar en cualquier de los planos de los tiempos y de nuestra situación personl. La melodía no es lo importante, de hecho hay mantras que, al igual texto, cambia hostensíblemente su melodia con un efecto vibracianl similar, así pues el poder, la fuerza sonora no es tímbrica, que es un elemento demasiado racioanl, sino vibracioanl, más profundo de nuestro propio entendimento. SAí es cierto que el idioma influye, de hecho no es lo mismo un canto en español que cantado en latín. De hecho los cantos budistas por ejemplo preferentemente son tibetanos e incluso en el budismo zen los sutras que se recitan son recitados en japonés antigo porsu enfásis vibracional. ¿Idiomas más poderosos a nivel vibracional de recitativo de sutra o mantras? tibetano, japonés, hebreo, latin, palí y tibetano fundamentalmente

- el otro gran elemento sin nngún género de dudas es el elemento de la intención. Muchas veces vemos recitar en templos y lugares sagrados canciones y oraciones que son soltados como el que suelta la lista de la compra sin intención ninguna, por puro aburrimiento. El componente vibraconal físico, el corporal al vibrar el sonido se acentúa y vibracioanlmente se amplifica y magnifica cuando la intención está bien dirigida a un fn en concreto o bien se deja si ningún fin pero de manera consciente, no al libre alvedrio dando igual que se diga o que se recite. Actualmente se le está dando mucha importancia a cuestones mjy mercantilizadas con el secreto el hoponopono que trabajan mucho sobre nuestra clara intencón de interferir en nuestro camino labrado día a día y paso a paso de maner nconsciente y que, llegada la consciencia la cosa cambia de manera drástica.

Así pues, como fórmula magistral se podía decir que...

"sonido + intención= iluminación"

podría decir que es una fórmula mía pero lamentablemente no lo es, en cualquier caso el resultado es idéntico sea de quien fuere.

¿Qué mantra recito? yo siempre recomiendo empezar por un simple om, poniendo igual énfasis en la o qu een la m y sintiendo como resuena y donde por todo nuestro cuerpo. Poco a poco, esto es como comer pipas vas descubriendo mantras nuevos y algunos te resonarán y otros no, ahí ya entra el gusta de cada cual, pero siempre desde la consciencia y la vibración, sentando, sintiendo... y finalmente soltando...

Se han hecho pruebas fotográficas, para los más excepticos y se ha visto con una cámara kirlian coo el aura o campo electromagnético de una persona cambia coforme va recitando el mantra "om mani padme um" entre otros, sin duda como ese hay muchos más todo es cuestión de practicarlos...

Re-suenen ustedes mismos

pasen y vean...

pasen y vean...

Antiguamente en los circos decían aquello de pasen  y vean para contemplar las mayores atracciones del mundo. Esta sin duda es una de las mayores atracciones del mundo y que la vida nos puede dar, ver como el planeta, nuestra querida Madre tierra nos va enseñando que con ella no se puede tontear más de lo estríctamente permitido, como con cualquier madre vaya.

Les invito a que entren en esta página de la NASA y comprueben en imágenes y datos reales la magnitud del evento.

 http://quamtum.blogspot.com/2010/03/nasa-terremoto-en-chile-altero-eje.html

¿se vive más...?

(Artículo extraido de la bitácora de rafaeñcastro martín en www.e-articulos.-com)

     SorprendidoEs curioso ver como en un momento mágico, donde se dice que se va alargando la vida en algunos puntos del mundo sigue, sin embargo, habiendo hambre y misería en una inmensa parte del planeta ¿Dónde está el alargamiento vital? ¿Africa, Asía, Oceanía… tal vez América austral? estamos hablando de 4/5 partes de la población mundial donde la pobreza, en algunos es extrema y sin embargo damos como generalizado que “alargamos la vida”… tal vez cabe dos precisiones. priemro, el síndrome de ombliguismo, creemos que Europs y norteamerica -por más señas Estados Unicos – son el Mundo, craso error, y por si eso fuera poco, nos erigimos en salvadores no del mundo, no de la humanidad, sino del universo… A esta situación, cómida de por sí, gat que añadir el cómo se llega a esa longevidad ya que, en un porcentaje muy alto sí se llega a una cifra mayor de años pero no a costa de un lucimiento mental, una salud excelente y unas posibvilidades de desarrollo autónomo muy deficitario.

 

      En consecuencia, si de los 6 mil millones solo men0os de 1.000 vivien “bien” y esos que viven “bien” resulta que viven con problemas  de todo tipo, cáncer, altzeimer, degeneración osteoarticular, esclerosis, etc… ¿dónde está l amejoría en viivr más si no ews para vivir mejor? no creo qu esea buena idea aquello de que “no vives más, solo se hace más largo”, así que por favor, seamos un poquito coherentes.