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Royal Raymond Rife encontró la cura del cáncer con frecuencias en 1930. Que no caiga en el olvido.

Extraido de este link para más información 

http://www.facebook.com/notes/sonopuntura/royal-raymond-rife-encontr%C3%B3-la-cura-del-c%C3%A1ncer-con-frecuencias-en-1930-que-no-ca/246736358715022

 Royal Raymond Rife, fue un brillante científico nacido en 1888 y fallecido en 1971. Después de estudiar en Johns Hopkins, Rife desarrolló la base tecnológica que es comúnmente usada hoy en el campo de la óptica, electrónica, radioquímica, bioquímica, balística y aviación. Es una justa afirmación decir que fue Rife quien prácticamente estableció los pilares de la medicina bioeléctrica.

 

Recibió 14 reconocimientos y honores importantes y le fue dado el Doctorado honorario de la Universidad de Heidelberg (Alemania) por su trabajo. Durante los 66 años que Rife pasó diseñando y construyendo instrumentos médicos, trabajó para la optica Zeiss, el gobierno americano, y varios benefactores privados. El más notable fue el millonario Henry Timkin, de los famosos rulemanes Timkin.

 

Dado que Rife era autodidacta en muchos campos, intuitivamente buscó las respuestas más allá de las rígidas estructuras de la ciencia de ese momento. El fue un maestro en cuanta disciplina desarrolló, dada su capacidad intelectual, la habilidad y conocimientos de un equipo completo de científicos y técnicos. Así, cuando se necesitaba una nueva tecnología, sencillamente la desarrollaba. Rife simplemente la formuló y luego la consolidó el mismo.

 

Los inventos de Rife incluyen un microscopio ultravioleta heterodino, un micro-disecador, y un mico-manipulador. Cuando entienda a fondo los logros de Rife, se dará cuenta de la razón por la cual lo calificamos como un "brillante" científico, aunque seguramente le parecerá insuficiente.

 

En 1920, Rife había terminado de construir el primer microscopio para virus del mundo. En 1933, había perfeccionado esta tecnología y construido el increíblemente complejo Microscopio Universal, el cual tenía alrededor de 6.000 diferentes partes y fue capaz de amplificar objetos 60.000 veces de su tamaño real, y hasta hace bastante poco tiempo, el Microscopio Universal fue el único capaz de ver un virus.

 

Los microscopios electrónicos matan instantáneamente cualquier cosa que enfocan, pudiendo observarse restos momificados. Lo que el microscopio de Rife puede ver es la animada actividad de los virus viviendo y sus cambios cuando se acomodan al nuevo ambiente, reproduciéndose rápidamente en respuesta a los agentes carcinógenos y transformando células normales en células tumorales

 

¿Pero como fue Rife capaz de hacer esto, en una época cuando la electrónica y la medicina como la conocemos hoy estaba "en pañales"? A continuación les ofreceremos algunos detalles técnicos para apaciguar a los escépticos.

Rife, identificó minuciosamente la firma espectral de cada microbio que investigó. Entonces, lentamente giró un prisma de cuarzo para enfocar luz de una longitud de onda específica sobre el microorganismo que estaba examinando. Se seleccionó esta longitud de onda porque resonaba con la firma espectral del microbio basándose en el hecho aún no establecido en aquel entonces pero ahora ya reconocido de que cada molécula oscila en su propia frecuencia distintiva.

 

Los átomos que componen una molécula son mantenidos juntos en su configuración molecular con una energía de enlace covalente las cuales emiten y absorben energía en su propia frecuencia electromagnética específica. No existen dos clases de moléculas que tengan la misma firma espectral u oscilación electromagnética.

 

El resultado de usar una longitud de onda resonante es que el microorganismo que es invisible a la luz blanca, repentinamente llega a hacerse visible en un destello brillante de luz cuando son expuestos a la frecuencia de color que resuena con su propia firma espectroscópica distintiva. De este modo Rife fue capaz de ver estos microscópicos organismos de otra manera invisibles, y observarlos en plena actividad invadiendo tejidos. El descubrimiento de Rife le permitió ver organismos que nadie podía observar con microscopios ordinarios.

 

Más del 75% de los organismos que Rife pudo observar con el Microscopio Universal son solamente visibles con luz ultravioleta. Pero esta luz está fuera del espectro visible humano. El ingenio de Rife permitió superar esta limitación, por medio de la heterodinamia, una técnica que llegó a ser popular en la primeras emisoras de radio. Rife iluminó el microbio (generalmente, un virus o una bacteria) con dos diferentes frecuencias de la misma luz ultravioleta que resonaba con la firma espectral del microbio. Estas dos frecuencias producían una interferencia cuando se mezclaban. Esta interferencia era de hecho una tercera onda más larga que caía en la porción del espectro visible de espectro electromagnético. Así fue como Rife hizo visibles, a los microbios invisibles sin matarlos, algo que los microscopios electrónicos de hoy no pueden duplicar.

 

En ese tiempo, Rife estaba muy por delante de sus colegas. Era 1930. Ellos no podrían comprender lo que hacía, sin viajar al laboratorio de Rife en San Diego, y mirar a través de su microscopio de virus. Y muchos hicieron exactamente eso.

 

Uno de ellos fue Virginia Livingston, quien se mudó de New Jersey a Point Loma, la vecindad de Rife en San Diego y visitaba frecuentemente su laboratorio. A Virginia Livingston se le da hoy el crédito por identificar el organismo que causa el cáncer humano, de acuerdo a la investigación que publicó en 1948. En realidad, Royal Rife ya había identificado el virus del cáncer humano…¡en 1920!

 

Rife efectuó alrededor de 20.000 intentos infructuosos intentando transformar células normales en células cancerosas. Finalmente tuvo éxito cuando irradió el virus del cáncer pasándolo por un filtro de porcelana ultra fino para filtrar células, y lo inyectó en animales de laboratorio.

 

No contento con probar que este virus producía el cáncer, Rife creó 400 tumores en secuencia, partiendo del mismo cultivo. Documentó cada uno filmándolo, fotografiándolo y registrándolo meticulosamente. Llamó al virus del cáncer "Cryptocides primordiales". Virginia Livingston, en sus escritos, lo renombró como "Progenitor Cryptocides". Royal Rife nunca fue mencionado en sus informes. De hecho Rife, rara vez tuvo algún crédito por su monumental descubrimiento. Fue un silencioso y modesto científico dedicado a expandir su descubrimiento sin ambición, fama y gloria. Su disgusto por las políticas médicas (las cuales pudo ignorar gracias a la generosa confianza de sus benefactores privados) lo dejaron en desventaja luego, cuando poderosas fuerzas lo atacaron. Sufrió la influencia de la industria farmacéutica en la purga de sus artículos de revistas médicas. No es de extrañar que pocos hayan oído hablar hoy de Rife.

 

Entretanto, el debate se recrudeció entre quienes vieron los virus cambiar en diferentes formas mediante el microscopio de Rife y quienes no lo habían hecho. Aquellos que condenaban sin investigación, tales como el influyente Dr. Thomas Rivers, decretando que esto no existía.

 

Dado que no los podía ver en su propio microscopio, Rivers argumentó que no había bases lógicas para creer en esta teoría. Este mismo argumento se usa hoy para evaluar muchos otros tratamientos médicos ‘alternativos’: Si no hay un precedente, entonces no debe ser válido. Nada puede convencer a una mente cerrada. La mayoría de los detractores nunca había mirado a través del microscopio de San Diego. Viajar en avión en 1930 no era muy confortable, sino más bien primitivo y con bastante riesgo. Así, el debate acerca del ciclo de vida de los virus fue resuelto a favor de aquellos que nunca lo vieron (Todavía los microscopios electrónicos modernos muestran imágenes congeladas, y no el ciclo de vida de un virus en proceso).

 

No obstante muchos científicos y doctores han confirmado el descubrimiento de Rife respecto el virus del cáncer y su naturaleza polimórfica, utilizando técnicas de campo oscuro, el microscopio Naessens, y experimentos de laboratorio. Rife también trabajó con doctores y científicos sobresalientes de su época, quienes confirmaron y dieron crédito a varias áreas de su trabajo. Entre ellos se incluyen: E.C. Rosenow, Sr. (Jefe de Bacteriología de Clínica Mayo); Arthur Kendall (Director, Northwestern Medical School); Dr. George Dock (internacionalmente renombrado); Alvin Foord (patólogo famoso); Rufus Klein-Schmidt (Presidente de USC); R.T. Hamer (Superintendente, Paradise Valley Sanitarium; Dr. Milbank Johnson (Director de Southern California AMA); Whalen Morrison (jefe de cirugía, Santa Fe Railway); George Fischer (Hospital de niños, N.Y.); Edward Kopps (Metabolic Clinic, La Jolla); Karl Meyer (Hooper Foundation, S.F.); M. Zite (Chicago University); y muchos otros.

 

Rife ignoró el debate, prefiriendo concentrarse en refinar su método de destruir estos pequeños virus asesinos. Para matarlos usó el mismo principio que los hizo visibles: la resonancia.

 

Incrementando la intensidad de una frecuencia a la cual resuenan naturalmente estos microbios, Rife incrementó su oscilación natural hasta que se deformaban y desintegraban por estrés estructural. Rife llamó a esta frecuencia la Frecuencia Oscilatoria Mortal (mortal oscillatory rate, MOR), la cual no dañaba en absoluto los tejidos circundantes.

 

Los instrumentos de Rife actuales usan armónicos de estas frecuencias y se visualizan en la pantalla. Las ondas utilizadas hoy (770hz, 880hz, etc.) son demasiado largas.

 

Este principio puede ser ilustrado usando una nota musical intensa para hacer estallar una copa de cristal: Las moléculas de la copa ya estaban oscilando al mismo armónico (múltiplo) de esa nota musical; están en resonancia. Dado que dada cosa tiene una frecuencia de resonancia diferente, solo el cristal se rompe, nada más. Hay literalmente cientos de trillones de diferentes frecuencias de resonancia, y cada especie y molécula tiene la suya propia.

 

Le tomó muchos años a Rife, trabajando 48 horas seguidas, hasta que descubrió las frecuencias que específicamente destruían herpes, polio, meningitis espinal, tétanos, influenza y un inmenso número de otros organismos productores de enfermedades peligrosas.

 

En 1934, la Universidad del Sur de California, comisionó un comité de investigación médica especial para llevar pacientes de cáncer terminal del hospital del Condado de Pasadena al laboratorio y clínica de Rife en San Diego para su tratamiento. Este equipo incluyó doctores y patólogos designados para examinar los pacientes, si todavía estuviesen vivos después de 90 días.

 

Pasados 90 días de tratamiento, el Comité concluyó que el 86.5% de los pacientes habían sido completamente curados. El tratamiento fue ajustado y el resto de los pacientes 13.5% también respondió en las cuatro semanas siguientes. El porcentaje de éxito utilizando la tecnología de Rife fue del 100%

 

El 20 de Noviembre de 1931, cuarenta y cuatro de las autoridades médicas de los Estados Unidos honraron a Royal Rife con un banquete anunciado como “El fin para todas las enfermedades”, en la finca del Dr. Milbank Jonson en Pasadena.

 

Pero en 1939, casi todos estos distinguidos doctores y científicos negaron que ellos hubiesen estado con Rife. ¿Que ocurrió para que estos hombres brillantes hayan perdido la memoria? Parece que la noticia del milagro de Rife con pacientes terminales había alcanzado otros oídos.

 

Al principio se intentó comprar la parte de Rife. Morris Fishbein, que había adquirido el control completo de la Asociación Médica Americana en 1934 envió un abogado a Rife, con una oferta que "no podía rechazar".

Nunca sabremos cuales fueron los términos de esa oferta, pero podemos dar a conocer los términos que Fishbein hizo a Harry Hoxsey para controlar su remedio a base de hierbas para el cáncer. Los socios de Fishbein recibirían todas las ganancias por nueve años y Hoxey nada. Entonces, si ellos estaban satisfechos con la investigación, Hoxsey comenzaría a recibir el 10%. Hoxey decidió que continuaría siendo dueño de todas las ganancias. Cuando Hoxsey rechazó a Fishbein, éste utilizó todas sus conexiones políticas para hacer arrestar a Hoxsey 125 veces en un período de 16 meses. Los cargos, basados en prácticas sin licencia nunca fueron probados en una corte, pero el hostigamiento llevo a Hoxsey a la demencia.

 

Pero Fishbein debió darse cuenta que esta estrategia no le serviría con Rife. Primero, Rife no podría ser arrestado como Hoxsey por practica ilegal de la medicina. Intentar cargos falsos significaría recibir el testimonio de autoridades médicas que apoyarían el trabajo de Rife. Y la defensa, indudablemente tomaría esta oportunidad para presentar la evidencia de la experiencia de 1934 hecha con la Universidad del Sur de California. Y lo último que la industria farmacéutica desearía sería una publicidad pública donde una terapia sin dolor curó el 100% de los casos de cáncer terminal y con el único costo de un poco de electricidad. Esto le daría a la gente la idea de lo innecesario de ingerir drogas.

 

Y finalmente, Rife había consumido décadas acumulando evidencia meticulosa de su trabajo, incluyendo films y fotografías. ¡No!, se necesitaba otra táctica….

 

El primer incidente fue el robo gradual de componentes, fotografías, películas y notas del laboratorio de Rife. El culpable nunca fue hallado. Entonces, mientras Rife se preocupaba por reproducir sus datos perdidos (en esos días no había ni fotocopiadoras ni computadoras), partes de las 5.682 piezas del Microscopio Universal fueron robadas. Poco antes, un incendio intencionado había destruido el multimillonario laboratorio Brunett en New Jersey, justo cuando los científicos se estaban preparando para anunciar la confirmación del trabajo de Rife. Pero el golpe final vino luego, cuando la policía confiscó ilegalmente lo que quedaba de los 50 años de investigación de Rife.

 

Entonces, en 1939, representantes de una familia que controlaba la industria de las drogas (medicinas) asistitió a Philip Hoyland en una frivola demanda contra sus propios socios en la "Beam Ray Corporation". Ésta, era la única compañía que fabricaba los instrumentos de frecuencia de Rife (Rife no era socio). Hoyland perdió, pero su ayuda legal abatida tuvo el efecto deseado: la compañía fue a la bancarrota debido a los gastos legales. Y durante la Gran Depresión, esto significó, que la producción comercial de los instrumentos de frecuencia de Rife cesara completamente.

 

¿Y que significaba una cura universal para los hospitales y fundaciones? Los Doctores que intentaron defender a Rife perdieron sus donaciones a las fundaciones y privilegios para los hospitales. Por otro lado, se gastó mucho dinero para asegurar que los doctores que habían visto la terapia de Rife se olvidasen de lo que habían visto. Ningún precio fue demasiado para conseguirlo. Recuerde que hoy, un tratamiento de cáncer simple cuesta en los Estados Unidos alrededor de 300.000 dólares. Es un GRAN Negocio.

 

Así Arthur Kendall, el director del Northwestern School of Medicine quien trabajó con Rife en el virus del Cáncer, aceptó casi un cuarto de millón de dólares para ‘retirarse’ repentinamente a México. Era una suma exorbitante en la Depresión.

 

El Dr. George Dock, otra figura prominente que colaboró con Rife, fue silenciado con una enorme donación, junto con los honores más altos que la Asociación Medica Americana pudo otorgarle. Entre zanahorias y palos, cada uno excepto el Dr. Couche y el Dr. Milkbank Johnson abandonaron el trabajo de Rife, y volvieron a prescribir drogas (medicinas).

 

Para completar el trabajo, las publicaciones médicas, sostenidas económicamente casi totalmente por compañías farmacéuticas controladas por la AMA, rechazaron publicar cualquier artículo, respecto a la terapia de Rife. Por consiguiente una generación entera de médicos nunca han oído hablar de los adelantos de Rife.

La magnitud de tal demencial crimen eclipsa cada una de los asesinatos en masa de la historia. El cáncer nos elige silenciosamente. Para 1960, las muertes debidas a este pequeño virus excedió la carnicería de todas las guerras en las que los Estados Unidos han luchado. En 1989, se estimó que el 40% de nosotros experimentará cáncer alguna vez en la vida.

 

Mientras Rife vivió, fue testigo del progreso de la civilización, desde el viaje en carro hasta los aviones jet. En ese mismo tiempo, vió incrementarse la epidemia de cáncer de 1 cada 24 norteamericanos en 1905 a 1 de cada 3 en 1971, cuando Rife murió.

 

También fue testigo del fenomenal crecimiento de la Sociedad de Cáncer Americana, la Fundación Salk, y muchas otras que colectan cientos de millones de dólares para enfermedades donde la cura fue lograda mucho antes en su propio laboratorio de San Diego. En ese tiempo 176.500 drogas para el cáncer fueron propuestas para aprobación. Y cualquiera que resultara favorable solamente en un sexto del uno por ciento de los casos estudiados podía resultar aprobada. Algunas de estas drogas tienen un índice de mortalidad del 14 al 17%. Cuando la muerte vino debido a la droga, no al cáncer, el caso se registraba como remisión total o parcial, dado que el paciente no murió realmente de cáncer.En realidad era una carrera para ver quien mataría más pacientes primero: la droga o la enfermedad.

 

La conclusión inevitable alcanzada por Rife, fue que su trabajo y descubrimiento a lo largo de su vida no solamente habrían sido ignorados sino enterrados con él. En este punto, cesó de producir y consumió el último tercio de su vida sumergido en el alcohol. Así alivió el dolor y su aguda conciencia de la mitad de un siglo de esfuerzo inútil, ignorado, mientras el sufrimiento innecesario de millones continúa para provecho económico de unos pocos.

En 1971 Royal Rife murió por una combinación de Valium y alcohol a la edad de 83 años. Quizás su continua exposición a sus propias frecuencias, ayudaron a su cuerpo a resistir el abuso por muchos años.

 

Afortunadamente, su muerte no fue el fin de su terapia electrónica. Unos pocos doctores humanitarios e ingenieros sensibles reconstruyeron sus instrumentos de frecuencia y mantuvieron su genio vivo. La tecnología de Rife llegó a ser de público conocimiento otra vez en 1986 con la publicación “La cura del cáncer que funcionó” The Cancer Cure That Worked, por Barry Lynes, y otros materiales acerca de Royal Rife y su trabajo monumental.

 

Hay una gran variedad en coste, diseño y calidad de instrumentos portátiles de frecuencias de Rife. Los costes varían desde 1200 a  3.600 dólares donde el precio no legitima nada de su calidad o competencia técnica.

Algunas de las unidades más caras tienen serias limitaciones técnicas y son una pérdida de dinero. En el otro extremo, algunos investigadores obtienen resultados toscos desde una unidad muy económica, con generadores de frecuencia fija, pero esto es tan inconveniente como gastar mucho dinero.

 

Sin las modificaciones adecuadas, el generador de frecuencias básico da solo un mínimo e inconsistente resultado. Recuerde que la destrucción real de virus y bacterias, etc. no se consigue por la frecuencia que indican los generadores baratos, sino por ciertos cortos armónicos de esa frecuencia particular, los cuales son a menudo bloqueados por la simpleza del rudimentario dispositivo.

 

Este último problema guió a Rife a abandonar finalmente el diseño del tubo de rayos en favor de la versión actual. Las nuevas tecnologías aplican las frecuencias y sus armónicos a través del uso de sistemas portátiles con agarramanos, platos de pie o electrodos adhesivos. La exposición a la debida frecuencia y limpiar el cuerpo con grandes cantidades de agua limpia y pura es crítico para conseguir la clase de resultados que Rife obtuvo. Estos procedimientos están completamente explicados en los manuales de las mejores unidades del mercado.

 

Así que, a menos que usted esté satisfecho con resultados esporádicos para condiciones inferiores, sugerimos que utilice solo el equipamiento de alta calidad y solo los procedimientos adecuados y probados en su propia investigación personal. Si lo hace así, puede descubrir que nada puede acercarse a lo que se puede conseguir con la aplicación de estas seguras frecuencias testadas por más de 65 años, y todo ello sin drogas, cirugías o radiación.

 

Un día el nombre de Royal Raymond Rife ascenderá al lugar que le corresponde como el gigante de la moderna ciencia médica. Hasta ese momento, su fabulosa tecnología permanece disponible solamente para la gente que se ha interesado en buscarla.

 

Mientras que para veterinarios es perfectamente legal usarla para salvar la vida de animales, la brillante terapia de Rife, permanece como un tabú para la medicina ortodoxa debido a la continua amenaza que supone para el monopolio farmacéutico internacional que controla la vida, y la muerte, de la vasta mayoría de la gente de este planeta.

 

Jeff Rense

http://www.rense.com/general31/rife.htm

http://www.formarse.com.ar/articulos/Royal_Raymond_Rife_cancer_la_cura_que_funciono.htm

 

La historia de Royal Rife

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=AysfKyl8O9k

 

Investigación en Albacete y La Paz

http://starviewer.wordpress.com/2010/02/12/exomedicina-la-historia-de-raymond-rife-la-lucha-contra-el-cancer/

 

Listados de frecuencias

http://translate.google.com/translate?sl=en&tl=es&js=n&prev=_t&hl=es&ie=UTF-8&layout=2&eotf=1&u=http%3A%2F%2Fhealingtools.tripod.com%2FWSR_freq_man.html&act=url

http://www.vibracionalterapias.com/rife.htm

https://docs.google.com/document/d/19c_olUs2JwsbO0pb7ecxaqLTkInUXv5NUWLO3ei1Nqk/edit?hl=es&pli=1

https://docs.google.com/document/d/1Dg1NVLTKIS5s7Q94hkptCQHp67BzwJ71B8y1IojlUQc/edit?hl=es&pli=1

 

 


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